domingo, 3 de diciembre de 2017

CRÓNICA

Olvidar es imposible, no volver a intentarlo es imperdonable.
Por Karen García
Estudiante UNAD

“No es bueno pasar por el mundo sin dejar huella



Localidad de Fontibón 
Mary Luz Torres es una mujer de tez blanca pelo negro azabache de un 1 metro con 70 de estatura de figura esbelta una ingeniera de profesión y ahora ama de casa que apoya un grupo de ayuda a los desplazados por el conflicto armado.
En Colombia los paramilitares y grupos armados ilegales han torturado y asesinado a personas inocentes y campesinos que como opción de vida han tenido que desplazarse forzosamente dejando su tierra natal para resguardas sus vidas y las de sus familiares. De diferentes regiones del país llegan a Bogotá desplazados por la violencia y el conflicto armado ven en esta ciudad una luz de oportunidades y de recomenzar una vida diferente.



Karen García: ¿Ha tenido alguna cercanía o afectación con el conflicto armado en Colombia?

Mary Luz Torres No Karen realmente no he tenido ninguna experiencia cercana con el conflicto armado en Colombia, más allá de los noticieros la radio y pues todos los medios que tenemos para informarnos.


Karen García: ¿Como llega usted a apoyar a la localidad de Fontibón en el programa comunitario de ayuda a los desplazados por el conflicto armado en Colombia?

M L T Siempre he vivido en la Localidad y por medio de una información en la cartelera del colegio de mi hijo me di cuenta que estaban recibiendo ropa usada alimentos no perecederos y otras cosas para ayudar a las familias desplazadas por la violencia, pero también necesitaban manos para trabajar en la logística y entrega de las ayudas.

K G: ¿Que es lo usted hace para apoyar el programa de ayuda?


 M L T: Bueno ayudo en todo lo que puedo lo primero que hice al unirme al programa fue encargarme de la base de datos y de cómo llevar el inventario de las entregas de las ayudas.

K G: ¿Que la motivo a apoyar este programa?

M L T: Cuando me acerqué por primera vez a la junta donde me especificaron cuales eran las necesidades de la población desplazada escuché muchas historias directamente de familias afectadas familias con niños con abuelos y como se dice popularmente “tras de cotudos con paperas”.

K G: ¿Cuánto tiempo lleva desempeñado esta labor?
M L T: Dos años y creo que el tiempo no es suficiente ni las ayudas No es bueno pasar por el mundo sin dejar huella, una huella positiva.

K G: Usted me hablaba de historias de las personas afectadas ¿Cuál cree que es el mejor antídoto para que ellos olviden sus experiencias negativas a raíz del conflicto y la violencia que los desplazó forzosamente?

M L T: No creo que olviden eso es imposible, pero si les podemos devolver la esperanza con un poco de solidaridad y compasión las huellas de la violencia se quedan, pero les podemos ayudar a que tengan un mejor futuro.




Los parques locales son  un punto de encuentro para el grupo
Las ayudas de este grupo van desde ropa hasta bonos para estudio, durante el tiempo que comparto con Mary Luz puedo observar el trabajo del grupo en su mayoría mujeres las ayudas vienen y se van pronto son bastantes las necesidades y la población desplazada es grande me impresiona la organización de este grupo que con tan pocos recursos tienen hasta una encargada para mediante web socializar la propuesta del grupo y generar un incremento en las ayudas y me deja como enseñanza que a pesar de las adversidades no hay que dejar de  ayudar  el querer dejar un pasado violento y doloroso  a quienes no tienen las mismas oportunidades de prosperar y más aun en ciudad extraña.


Actividades deportivas lideradas por el grupo de ayuda en uno de los colegios de la Localidad


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